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Revista Digital de El Quinto Hombre
INVESTIGACION
DE VIDAS ANTERIORES -
CASOS REALES - EL HOMBRE ARTÍFICE DE SU DESTINO
- SÍNTESIS
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por Fabio Zerpa
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- ESTOY ARRIBA CON
el. Floto, soy una nube. El tiene barba rojiza.
- ¿te sientes bien con EL?
- Si
- ¿Te dice algo EL? ¿Está cerca de
ti?
- Estoy cerca. Me da consejos.
- ¿que consejos te da?
- La única riqueza es espiritual...
pero no lo entienden... la gente no lo entiende. Señala con el dedo hacia
abajo... los habitantes del planeta Tierra.
- ¿Qué más?
- Tengo que volver.
- ¿y adonde vas a vivir?
- España.
- ¿sabes como te vas a llamar?
- José Luis Herrera.
- ¿cuanto falta para bajar?
- Poco
- ¿que día naces?
- Enero.de 1948.
- ¿vas a vivir muchos años?
- Pocos.tengo una misión.
- ¿que misión tienes que cumplir como
José Luis?
- Ayudar a otros.
- ¿y las vas a cumplir?
- No como se había pedido. como se
había previsto.
- ¿y porque no ayudaste a la gente?
- Tuve libre albedrío y no lo hice
- ¿te portaste mal con tus padres
o semejantes?
- Abuso de autoridad... Soy un policía.
- ¿y que hiciste como policía?
- Vejámenes. abuso de autoridad. armas.
- ¿En que comisaría estabas?
- .6ª región. Cuerpo San Marcos. En
las afueras de Barcelona. ¡Veo todo lo que va a hacer ese cristiano antes
de que nazca!
- ¡que importante!. antes de que nazca
ya sabes lo que va a hacer. ¿tienes idea de cuando te moriste?
- Estaba en una cárcel.
- ¿que hiciste?
- Pateo gente. violo mujeres. soy
un tipo frío, de lo más repugnante. desarreglado.
- ¿eres militar?
- Militante. de seguridad.
- ¿y que haces en Barcelona como militante
de la seguridad?
- Tengo que ayudar para que todo ande
bien.
- ¿por la fuerza?
- .como sea.
- ¿cuando vas a fallecer?
- 28 de diciembre de 1966 emborrachado
- ¿emborrachado donde, ahí en el cuartel?
- En la guardia. estoy solo en San
Marcos. Y viene un hombre.
- ¿que hace contigo?
- Me castiga.
- ¿quien es?
- López. Gerardo. López
- ¿por qué te castiga?
- Por mis maldades, me castiga con
una cachiporra
- ¿en todo el cuerpo, en la cabeza?
- Si. me mató.
- Falleciste. José Luis, ¿fuiste muy
malo?
- Si, me excedía.
- ¿por qué?
- Decidí no cumplir el camino trazado.
de ayudar. sino que viví reprimiendo y reprendido.
- ¿por que lo hiciste?
- Quise satisfacer mi ego. daba rienda
suelta a todo tipo de vejámenes.
- ¿Que edad tenías cuando falleciste,
José Luis?
- Dieciocho años. muy próximo a cumplir
diecinueve. estar más tiempo hubiera sido una locura. había que ayudar
a los demás y no lo hice.
- ¿durante cuanto tiempo cometiste
esas atrocidades contra la gente?
- Desde que ingrese. en los últimos
tres años.
- ¿que pasa ahora?
- Salgo de él. Por el corazón.
- ¿y te vas?
- Viajo. por el tiempo y el espacio.
- ¿y que ves a tu alrededor?
- .mucha paz. armonía.
Comentario del
protagonista de esta Sofrosis.
Quiero dejar en este libro las vivencias de mi sofrosis.
Lo que recuerdo en sí son como pequeños pantallazos
o escenas que fueron las que más me impactaron. Aparentemente, el solo
hecho de pensar en ellas me produce una especie de descanso interno. Lo
primero que se hizo por medio de la sofrosis, fue una relajación muy distinta
a las que había experimentado anteriormente. Fue más profunda, pero no
la puedo comparar con lo que sería el estado de Alfa; sino que es un estado
muy especial, en donde el cuerpo queda prácticamente separado de lo que
sería mi energía, o mi espíritu tomado desde el punto de vista esotérico.
En realidad, noto que la sensación es muy agradable, muy placentera, y
el primer viaje en sí fue hacia unos quince años atrás. Me encontraba
sentado en un sillón, en mi casa, en mi antigua casa. En esta escena,
al igual que en algunas otras, fui el personaje en sí, yo me siento dentro
de ese cuerpecito, de seis o siete años, y me encontraba muy a gusto y
muy bien.
Después me llevan hacia atrás,
1920 a 1910, no se la fecha exactamente, pero lo que recuerdo es que viajé
por un túnel, por un camino blanco, muy acogedor, muy cómodo. Hasta que
encuentro algo que me golpeo muy duro. Fui testigo de una escena: veía
una persona nerviosa, parada en una calle oscura; supongo que sería en
Europa, por el estilo de la calle. Estaba vestido con una especie de traje,
tenía un sombrero y como dije, estaba muy nervioso. De repente siento
como una especie de transformación, o algo que me impactó mucho, porque
fue un cambio muy severo, sentí una gran presión en mi pecho. Yo vivía
con mucho miedo. Creo que estaba esperando algo, un paquete, y me venía
a la mente la cara de una persona relativamente mayor, de pelo blanco,
baja, .pero claro, la imagen es muy borrosa, muy confusa.
Trato, de ahí en más, de no
meterme, de no internarme en el personaje, de no dejar que el personaje
me tome a mi como elemento, sino de ser el testigo de la escena. Después
recuerdo muy bien lo que paso. Veo otra escena que queda en mi mente muy
patente. Estoy en una cárcel, parece que espero una visita. Vienen dos
chicos, mis hijos. Yo sentía un gran afecto por ellos, eso fue algo de
mucho regocijo. También vino una muchacha delgada. De pronto parece sentir
miedo, fue un miedo muy especial: era un miedo con certeza de que me iba
a suceder algo, algo muy feo, era una especie de premonición. No una premonición
común y corriente, sino como que va a pasar realmente lo que siento. Es
algo muy difícil de explicar con palabras, hay que vivirlo. Me encuentro
con mucho temor. Después siento que mucha gente me estaba pegando con
palos, y de repente yo era ese personaje. No quería entrar a ser ese personaje
y sí, era como un ida y vuelta entre ser ese personaje y verlo. O sea,
vivir y verlo, ser testigo y ser en sí el personaje, por eso es muy confuso
lo que estoy diciendo, pero son las imágenes como venían a mi mente. Quiero
dejar sentado eso, que yo sólo voy a redactar lo que recuerdo de la manera
que lo vi y lo viví.
Después de un buen rato, segundos,
décimas, no lo sé realmente, golpeado y dolorido, viene a mí una paz total,
algo muy especial. Es como haber abandonado ese cuerpo, paso a estar en
un lugar donde no veía nada, solamente estaba todo muy blanco, muy, muy,
muy blanco; un blanco hermoso, puro y realmente estaba muy bien allí.
Era un espacio infinito. Un cielo azul intenso, con mucha paz.
Buscaba verme, y no tenía
la forma. Era como una chispa, que podía ver, sentir, hablar. Y veo alrededor
mío millones de chispas, cuando elevo la cabeza, en forma vertical, veo
la imagen de nuestro señor Jesucristo, pero en forma de estatua; veo lo
que se podría decir medio cuerpo de EL, muy cerca, y el estaba hablando,
o tratando de decir algo a toda la cantidad impresionante de pequeños
destellos de luz, que lo estaban viendo, y estabamos presenciando ese
acontecimiento. A EL lo veo también salpicado con estrellitas que producían
una radiación hermosísima, muy buena. Detrás de EL se veía una luz casi
violeta que nos envolvía a todos a la vez. Era muy lindo estar allí en
ese momento, en ese lugar. Pero a EL lo veo en forma de estatua, no como
podía ver a una persona natural de carne y hueso, sino como a una de piedra.
Fue algo que me llamó mucho la atención. Pero sé que yo estaba ahí y me
sentía muy bien, no quería irme a ninguna parte.
Después voy a un lugar, sé
que era España, a la ciudad de Barcelona. Ahí, recuerdo muy bien, me veo
vestido de policía, con un sombrero muy antiguo. Vienen a mí flashes muy
fuertes, ya que abusaba totalmente de toda persona que se me ponía cerca,
en todos los sentidos y en los más bajos que pueda haber. Realmente no
sé, no hay palabras para describir lo basura que era en aquel momento
por las cosas que hacía. Después recuerdo que estoy sentado dentro de
una comisaría muy antigua, estoy bebiendo. Veo que se me acerca alguien,
una persona obesa, alta. Era un recluso, mal vestido, con ropas rotas,
que me pega con algo contundente. Siento un ardor muy grande en mi cabeza
y caigo. Luego de caer, vuelve un entresueño, como una nebulosa y retorno
a un sitio muy acogedor, tibio. Un lugar muy apacible, muy lindo, comienzo
a verme a mi, al que yo soy ahora.
Lo que quiero aclarar es una
cosa. La primera y segunda encarnación la hicieron el mismo día. Parte
de la segunda y la tercera, y lo que vendría a ser ahora la cuarta, del
año 1910 o 1920, fue otro día. El primer día quedé impactado, quedé con
un gran porqué en la cabeza, y con un "no entiendo nada". Después me fui
tranquilizando de a poco y tratando de buscar el porqué yo mismo. Y claro,
empecé a darme cuenta. El porqué el miedo a los bastones, por qué me pasa
con mi físico parapléjico lo que me pasa, y por qué solamente Dios sabe
lo que va a pasar. Realmente ahora lo entiendo y estoy agradecido por
lo que me está pasando, por todo lo que pasé y todo lo que, creo, me espera
pasar. Realmente pienso que fue algo muy impactante, fue algo que me llevó
a reflexionar mucho, muchísimo.
Después de la segunda sofrosis,
ya entre un poquito más tranquilo, y salí mejor, sin dolor de cabeza y
sin mareos. También recuerdo que yo ingresé con un gran dolor de hígado,
y cuando terminó la sofrosis yo me fui a mi casa totalmente bien, sin
ningún dolor.
Cuando llegué a casa el día
que culminó la sofrosis, ya después de la segunda parte, relaté todo lo
sucedido a mi familia, dejando asentadas las cosas que pasaron el día
de mi nacimiento. Mi madre, muy emocionada realmente, me dijo que, cuando
yo nací, nací ahogado, y me tuvieron que llevar a dar oxígeno. Efectivamente,
cuando yo nazco me cubre un líquido verde, producto de la bolsa en la
que me había gestado, la bolsa materna. No sé si me ahogué con un pedazo
de placenta o algo por el estilo. Pero lo que yo había vivido se asemejaba
mucho a lo que había visto.
Me sentí asombrado y muy bien.
Me pregunto que fue lo que
me llevó a hacer esta sofrosis: fue quizá el preguntarme continuamente
" por qué esto" , por que todo lo que me pasa, por qué a mi paraplejia,
por qué vivir de esta manera. Por otro lado quería encontrar realmente
la solución al problema físico que tengo, quería saber donde se había
gestado. Ahora me quedó bien claro. Otra de las cosas que me llevó a hacer
esta sofrosis, fue la curiosidad sobre todo esto; si es verdad, si no
hay engaños. Y tengo que decir que realmente la sofrosis es una verdad,
es una realidad, y es algo muy bueno, que lo tendrían que hacer todas
las personas para tratar de mejorar y verse interiormente. No voy a decir
que la sofrosis me hizo cambiar la personalidad del día a la noche. No,
para nada, pero sí me hizo entender muchas cosas de mí y tratarlas de
cambiar de a poco. Me llevó a ser más cooperador con los demás. Y me llenó
de una gran paz interior, de una energía formidable.
Hoy veo que fui muy malo en
la otra vida y espero en ésta tratar de arreglar al menos alguna que otra
cosa, haciendo el bien.
Yo llegué a la sofrosis en
un momento de confusión interior tremenda. También decidí hacer un curso
de control mental en la Universidad de Disciplinas de Apertura y siempre
voy a estar agradecido a estos profesores por haberse puesto en mi camino.
Ellos me enseñaron a cambiar, primero a mí, interiormente y después la
relación con mi familia y amigos. Espero, en esta vida poder hacer todo
el bien necesario para borrar la malignidad de mi encarnación anterior.
Hoy sé la auténtica realidad y me siento muy bien.
Para profundizar estos temas puede investigarlos con el libro, video
o DVD, titulados EL MUNDO DE LAS VIDAS ANTERIORES, de la autoría de FABIO
ZERPA, solicitándolos a la Fundación Fabio Zerpa: fundación@fabiozerpa.com.
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